Decir que es una filosofía de vida es demasiado, pero si tengo una costumbre muy particular sobre mi forma de tratar a las personas que recién conozco.
Siempre que me presentan a alguien pongo todo mi esfuerzo y atención en descubrir algo maravilloso en esa persona, únicamente para aprender de ella. Casi todos tienen cualidades, algunos son buenos en la música, hay quienes para jugar videojuegos, unos son buenos matemáticos, otros son físicos, algunos locos son escritores y otros simplemente son buena onda. Por lo mismo, casi todos tienen algo que enseñarte.
Al igual que Otháner decía alguna vez, creo que no existen personas buenas ni malas. Existen personas, llenas de errores y bondades casi aleatorias, también tu y yo somos así de raros.
Lo aprendí por las malas, hasta el amigo que menos gracia le he encontrado en 8 años, me ha sorprendido con algo al noveno de conocerlo. No se trata de ser ingenuo (todo mundo sabe que soy muy escéptico), sino de no volverse prejuicioso.
Porque es muy fácil ver los defectos de alguien y cuando te cuelgas de algún problema personal es aún más fácil tratarlo de idiota por el resto de su vida. Lo difícil es recordar que por más idiota que sea, todos tienen alguna experiencia de vida interesante que quizás tu no has vivido y que podría enseñarte mucho. Es casi por pura probabilidad que haya alguna vivencia en aquella persona que te cae tan mal, la cual puede enseñarte algo valioso.
Esa es mi forma de conocer a las personas. Soy muy crítico, soy muy escéptico, pero siempre me esfuerzo al máximo por descubrir alguna chispa de genialidad en las personas y evitar cualquier prejuicio que pueda nublarme la oportunidad de conocer algo admirable.
Y si, me cagan las personas actitudes prejuiciosas.
Cuando uno de estos hombrecitos radicales sale con que el ojo humano no pudo haber evolucionado dada su complejidad actual, ningún argumento sobre la teoría pura de la evolución les convence. Y es que imaginar la evolución del ojo no es tan fácil, o eso es lo que creía. Enfrente de mi tenía a un experto en ojos y no iba a perder la oportunidad de preguntarle su opinión.